“Nunca Más” es y será “Nunca Más”
Por Marcela Giandinoto
“Únete a la batalla
en la que ningún hombre fracasa
porque aunque desaparezca o muera
sus actos prevalecerán”
William Morris
Y sí. Cuando creía que lo había visto todo, apareció una foto de Milei en Villa Celina, en el lanzamiento de su campaña, acompañado por sus ocho cabezas de lista de la Pcia. de Buenos Aires. A ellos se sumaban Karina M., Bullrich, Ritondo y Espert. Entre todos, portaban una bandera. Pero no cualquier bandera, sino una que rezaba “Kirchnerismo Nunca Más”. Y no escrito de cualquier modo, sino “Nunca Más” con la tipografía y color que identifica inequívocamente la publicación del Informe de la CONADEP.
Desde que vi esa funesta foto, me sobrevino una oleada de emociones, con un fuerte correlato somático. Me recorrió, como dice el tango, “un frío cruel que es peor que el odio”, y una urgente necesidad de escribir, para que algo no se pierda. Quienes nos encontramos en el espectro democrático no jodemos con ciertas cuestiones.
En este uso específico del “Nunca Más” hay una operación de apropiación, que podemos pensar como apropiación cultural. Hay apropiación de consignas y apropiación de símbolos, porque el “Nunca Más” es un símbolo, y está indisolublemente ligado a nuestra Democracia.
La apropiación no deja de resonarme. Les es muy cara a mucha de esta gente, ¿ no? Me pregunto también, en tren de apropiaciones, cuánto tardaremos en verlxs portar intencionadamente pañuelos verdes o textiles mapuches, por caso…
“Me cago en todos tus muertos”. Es como si nos lo estuvieran diciendo con un escupitajo en la cara. Así, sin anestesia, con desprecio y total impunidad.
Hacer tal uso de nuestras palabras queridas y nuestra simbología, vaciándolas de sentido, no sólo es una estrategia para banalizarlas. Es una operación de arrasamiento que forma parte de su cruzada, de su batalla cultural. Con el vaciamiento de sentido también se siembra confusión. Confundidos, ignorantes, somos más vulnerables.
Yendo un paso más allá, en el enunciado “Kirchnerismo Nunca Más” opera una sustitución infame y ubica al Kirchnerismo en el lugar de los genocidas. Huelga decir que el “Nunca Más” apela a la Memoria, apela a la Verdad y a la Justicia frente a las atrocidades de la Dictadura: la tortura, las violaciones, la desaparición forzada, las apropiaciones.
Se busca destruir y corromper la Memoria, nuestra Memoria y la de las generaciones futuras.
En mi derrotero de asociaciones, pensaba en 1984 de Orwell y en la abolición y reescritura de la Historia.
Seguirán con sus intentos de despojarnos de nuestra valiosa historia democrática, y contiuaran en su empeño en mentir, tergiversar los hechos crueles y miserables de la dictadora militar. Pero gracias a nuestros pequeños, continuos y cotidianos ejercicios de memoria, y escribir es uno de ellos, las luchas y lo que orgullosamente supimos conseguir, no han de ser olvidados.